domingo, 16 de enero de 2011

Gurdjieff uff!... ¿Quién es?

Este artículo no es del todo acertado, pero me pareció apropiado compartirlo con Ustedes, estaba codificado y tuve que prepararlo durante varios días para presentarlo.
¡Gurdjieff!... ¿Quién es
Gurdjieff?
o "¿Gurdjieff?......¡
Ah, sí!...¿No enseñó danzas derviches?

o finalmente: " Sí, he tenido alguna noticia acerca de él, pero...¿qué tiene que ver con la Teosofía?... Estas son las clases de respuestas que probablemente se escuchen en nuestras logias teosóficas cuando se menciona el nombre George Ivanovitch Gurdjieff .
No pocas veces nuestra respuesta a las enseñanzas de Gurdjieff es por la negativa, aunque no conozcamos nada acerca de ellas.
Nuestra falta de conocimiento y nuestra información errónea acerca de este hombre
Y sus enseñanzas es verdaderamente extraña, si hemos de tener presente la recomendación de Blavatsky de que debemos estimular el estudio comparado de Religión, Filosofía y Ciencia. La antipatía generalizada hacia la enseñanza de Gurdjieff es de lo más extraña, cuando uno reconoce que sus discípulos mas destacados estuvieron estrechamente conectados con el movimiento teosófico.
Así, Peter Demianovich Ouspensky , el famoso matemático ruso, autor de la popular y definitiva exposición de las enseñanzas de Gurdjieff titulada "En busca de lo Milagroso" era muy conocido en los círculos teosóficos de su Moscú nativa y de San Petersburgo. A. R. Orage, el gigante literario de los años 20, quién fuera el principal impulsor de las ideas de Gurdjieff en los Estados Unidos de Norteamérica fue un celebrado conferencista de la Sociedad Teosófica en Inglaterra . La vida de Gurdjieff guarda, de hecho, muchos paralelos con la de H.P. Blavatsky
Así, ambos nacieron a unas 150 millas del Mar Negro: HPB. en 1830 y Gurdjieff alrededor de 1870. Ambos comenzaron su investigación interior muy tempranamente en su vida, y ambos se apartaron de la vista pública por un largo período, aproximadamente de unos 20 años según las mejores estimaciones. Ambos declararon haber viajado extensamente por las formidables vastedades del macizo Indukush-Himaláyico. Ambos declararon haber sido instruidos allí por individuos de un tipo superior, Maestros, si ustedes lo prefieren de una antigua sabiduría que es la fuente de todas las religiones tradicionales. Finalmente cada uno regresó a Occidente, ya preparados para enseñar la Sabiduría Antigua de acuerdo con las instrucciones que habían recibido.
Si uno examina imparcialmente las enseñanzas que trajeron, queda en claro que una es una elaboración posterior de la otra. Resulta claro que mientras HPB renovó para Occidente la gran enseñanza cósmica acerca de la verdadera naturaleza del hombre y del universo, Gurdjieff trajo la enseñanza del lado práctico que incumbe realizar al hombre; el reactualizó, para los hombres contemporáneos, la enseñanza del despertar de los Evangelios que tan malamente distorsionada había sido por el tiempo.
Si uno busca el origen de la aversión hacia Gurdjieff entre muchos teósofos, podemos tal vez encontrarlo en la franqueza y brusquedad conque él nos pedía que debíamos trabajar sobre nosotros mismos para nuestra posible evolución. La gente huye de lo que no quiere oír, y nosotros, los teósofos no somos distintos. Más aún, podemos todavía engañarnos a nosotros mismos con un conformismo basado en nuestro conocimiento de la Teosofía, pero con una errónea interpretación de las enseñanzas de H. P. Blavatsky de que no se nos pide nada más aparte de su estudio.
En la edición en dos volúmenes de "La Doctrina Secreta", HPB anticipa la publicación posterior de una "enseñanza más práctica contenida en el Tercer Volumen " y (la cita completa) dice: "Hasta que no se hayan barrido los desechos de los siglos de la mente de los teósofos a quienes estos volúmenes se dedican, será imposible que las enseñanzas de naturaleza más práctica contenidas en el Volumen III, puedan ser comprendidas. En consecuencia, dependerá enteramente de la recepción que encuentren los Volúmenes I y II, en manos de los teósofos y místicos que estos dos últimos Volúmenes II y V, sean publicados o no, aunque ya están casi terminados" .-T. I, pág. 41-y T. IV, pág. 351, Edic. Kier 1975-(nota del traductor).
Ha habido, naturalmente, varias declaraciones en el curso del tiempo, de que tal o cual obra es el anunciado Volumen III. Queda a cargo de cada uno de nosotros juzgar por uno mismo si ideas de Gurdjieff constituyen la anticipada enseñanza práctica. También debemos tener presente en la mente que por escrito solamente puede darse la cáscara de una enseñanza esotérica, y que mucho de la pepita más esencial sólo pasa oralmente de los estudiantes mayores a los más jóvenes, a fin de que puedan ser debidamente comprendidas.
Quienes están familiarizados con las enseñanzas de HPB., conocerán que la Sabiduría Antigua postula un peregrinaje obligatorio para dada alma o esencia, que en sí misma es una chispa de la Super Alma Universal, a través de incontables ciclos de encarnación, de acuerdo con la ley kármica y cíclica. Durante esas encarnaciones la esencia evoluciona desde la forma mineral más inferior, a través de las plantas, animales, y los estados humano y super humano, hasta un nivel de consciencia que se identifica con la Superalma Universal o Absoluto, la Realidad Ultima.
Junto con la doctrina del peregrinaje obligatorio evolutivo está la afirmación teosófica acerca de los siete cuerpos o principios del hombre. Esta es la idea de que el hombre consta de siete cuerpos que se interpenetra, cada uno de materia crecientemente más sutil que vehiculiza a una consciencia también cada vez de naturaleza más sutil. El primero o el más inferior de ellos es nuestro cuerpo físico, y el séptimo o superior principio es a Realidad Ultima, de la cual cada uno de nosotros es una chispa.
Los primero cuatro cuerpos inferiores se considera que componen la parte inferior de nuestra naturaleza y abarca nuestra constitución física, emocional y mental ordinaria, características que son meramente temporales. Los tres cuerpos superiores son considerados permanentes, esenciales, siendo la parte reencarnante de nuestra naturaleza. Como teósofos, tomamos como dado que poseemos estos cuerpos interpenetrante, y en un sentido vago sabemos que necesitamos basarnos no en nuestra naturaleza inferior sino en la triáda superior. Necesitamos apoyarnos en nuestra naturaleza divina, pero ¿ cómo lo haremos ?...Parece que hemos olvidado la advertencia de HPB. de que el "séptimo principio o Realidad Una,...en su apariencia manifestada, fenomenal y temporal...no es más que una evanescente ilusión de nuestros sentidos." ( La Doctrina Secreta, T. I, Proemio, pág. ...82 Edic. Kier, 1 a 75 ) Es aquí donde la enseñanza práctica de Gurdjieff se torna importante. Si bien HPB. enseñó que hemos de ganar nuestra evolución por nuestros propios esfuerzos, muy a menudo damos por sentado nuestra evolución, manteniendo la ilusión de que si esta vida no es como nos gustaría que fuese, la próxima será superior y mejor.
Gurdjieff nos recuerda la advertencia de HPB. así como nos ayuda a comprender su enseñanza. El habla de algunos sistemas esotéricos que enumeran los cuerpos interpenetrantes como tres, otros como siendo cuatro y otros como siendo siete, pero el punto crucial del asunto, nos dice él, no consiste en si los cuerpos interpenetrantes son tres, cuatro o siete, sino que, tal como somos, los cuerpos superiores no nos son accesibles. Tal como ahora somos, aunque la materia más sutil de esos principios superiores permanezca en nuestro interior, los cuerpos en sí mismos, para decirlo con sus propias palabras, todavía no han "cristalizado". Y Gurdjieff prosigue diciendo que si deseamos actuar en los cuerpos superiores, ellos han de haber "cristalizado" dentro de nosotros, y que para eso se requiere que trabajemos en nosotros mimos y con mucha "fricción". Gurdjieff hizo sonar la llamada para que trabajemos en nosotros mismo, y su enseñanza, de hecho, llegó a ser conocida como El Trabajo.
Cuando estudiamos las enseñanzas de Gurdjieff junto con las de HPB., tenemos la sensación que surge un problema tal vez no previsto por aquellos Maestros que enviaron a HPB. Tenemos la sensación de que pese a todas las rectas intenciones de ella y su obediencia a los custodios de la Sabiduría Antigua, HPB. No comunicó ni hizo entender lo suficiente que la enseñanza que ella tría exigía algo más que el estudio de la doctrina teosófica. Tenemos también la sensación de que Gurdjieff fue enviado para clarificar esto, y recordar a todos aquellos que quieran escuchar, que algo más era necesario. Gurdjieff nos pide que comencemos el trabajo que se requiere observándonos honesta e imparcialmente durante mucho tiempo y que examinemos el estado de nuestra consciencia.
Nos dio un esquema que divide el continuum de la consciencia humana en cuatro estados cualitativamente diferentes, y sugirió que podemos verificar por nosotros mismos las diferencias, al menos, entre tres de dichos estados. Nos dice que pasamos nuestras vidas de ordinario en sólo los dos estados inferiores, el sueño (tipificado por el dormir nocturno) y lo que llamamos consciencia de vigilia, nuestro estado ordinario de consciencia cuando actuamos en el mundo. Pero hay dos estados de consciencia superiores. Al más elevado lo llama consciencia objetiva, (ese estado de consciencia que ha sido diversamente descrito por los místicos como iluminación) y para Gurdjieff enteramente práctica. Nuestras bibliotecas teosóficas están llenas de relatos de aquellas personas que han pasado por dicha experiencia y que han tratado, aunque inadecuadamente de describirla.
Para muchos de nosotros, el alcanzar dicho estado permanece tan solo como una gloriosa esperanza acerca de la cual , tal como somos, no tenemos acceso... Es el tercer estado de consciencia, al que Gurdjieff llama autoconsciencia o consciencia de sí, el que constituye la clave de su enseñanza práctica. Este estado es nuestro legítimo estado, y cuando entramos en él tenemos una experiencia del mundo cualitativamente expandida. Y es desde nuestra ubicación en ese estado que eventualmente podemos experimentar el cuarto estado de consciencia : la iluminación.
Es en nuestra capacidad de residir en esos dos estados de consciencia superiores la que produce la cristalización de los cuerpos superiores dentro de nosotros, de lo que habla Gurdjieff. Resulta inmediato preguntarnos por qué, si ese estado de consciencia de sí es nuestro legítimo estado, no existimos en él. La respuesta a esta pregunta yace en una suposición natural, pero errónea, que hacemos . No existimos en el estado de autoconsciencia porque pensamos que ya estamos en él, que somos autoconscientes y consecuentemente no estamos inclinados a hacer los esfuerzos que se requieren para alcanzarlo. Necesitamos que se nos haga verlo y gustarlo. Es necesario que se nos demuestre para que podamos verificarlo por nosotros mismos, que no existimos de ordinario en ese estado , pero que podemos esforzándonos,...alcanzarlo.
El estado de consciencia de sí puede ser descrito brevemente como la condición de inclusión de la experiencia de uno mismo, en nuestra atención junto con lo que esté en nuestra atención en cada instante. Esta experiencia de uno mismo incluido en el acto de atención puede ser producido utilizando ciertas técnicas que Gurdjieff enseñó. El ponía gran énfasis en el uso del cuerpo físico como un portal hacia una más plena experiencia de todo ser. Una vez que este estado se nos ha mostrado, y verificamos suficientemente su diferencia cualitativa con nuestros estados de vigilia corriente, podemos ya admitir que ordinariamente no estamos en él, y entonces realizaremos que nuestra presunción de que corrientemente ya somos autoconscientes es errónea. Y cuando reconocemos que ordinariamente no somos autoconscientes, surge un segundo interrogante: si la consciencia de sí mismo es un estado, que es nuestro legítimo derecho, entonces, ¿ por qué requiere esfuerzos especiales para existir en él?. La respuesta a esto está en nuestro condicionamiento,...la inadecuada educación que hemos recibido desde la infancia, que coloca todo el énfasis de la vida en la identificación. Cuando comenzamos a observando imparcialmente como Gurdjieff insiste que hemos de hacer, descubrimos que nos identificamos con todo.
Nos identificamos con lo que decimos, con lo que pensamos, con lo que imaginamos y lo que es mas insidioso, con toda la gama de nuestras emociones negativas. Cuando nos identificamos todo el tiempo como lo hacemos, quedamos absorbidos totalmente por aquello con lo que nos identificamos Tanto es la absorción que se hace imposible incluir una percatación de nosotros mismos en nuestro atender.
Simplemente no dejamos lugar ni tenemos la energía suficiente para incluirnos en la experiencia de nuestra vida. Cuando nos observamos y trabajamos según estos lineamientos de las enseñanzas de Gurdjieff, descubrimos una verdad de inmensa magnitud : que la identificación es el enemigo de la autoconsciencia. Y comenzamos a ver que la consciencia de sí es el portal de acceso al mundo real. La contribución de Gurdjieff a la Teosofía consiste en mostrarnos eso.
Su legado es el mostrarnos como trabajar en nosotros mismos; primero para ver como somos realmente, y luego para hacer lo que sea necesario en la dirección de liberarse de las identificaciones que nos esclavizan e impiden experimentar aquel Yo Superior que es la meta de la evolución humana.
Al enseñarnos como trabajar en nosotros mismos, Gurdjieff nos dice que para este trabajo es necesario la presencia de otros; excepto casos inusuales, en su mayoría no es posible para una persona sola hacer los esfuerzos requeridos .
El condicionamiento inadecuado que hemos recibido en nuestras vidas es tan fuerte y penetrante que ni bien nos decidimos a trabajar en nosotros mismos, lo olvidamos completamente. Olvidamos todo acerca de la autoconciencia y recaemos otra vez en nuestro usual estado, usual y mínimo, de consciencia de vigilia. la hipnosis de la vida con todas sus identificaciones está destinada a mantenernos alejados del estado verdadero al que tenemos derecho. Entonces, ¿ cómo hemos de proceder ?...Si queremos vivir las enseñanzas teosóficas y no tan solo parlotear acerca de ellas, necesitamos encontrar a otros que comprendan la necesidad de trabajar en sí mismos.
Si somos afortunados, habrá tales otras personas aún en nuestras logias. Estarán aquellos que comprendan que es necesario un trabajo práctico y que sólo el estudio no basta.
Como grupo podemos ayudarnos unos a otros a despertar. podemos como dice Gurdjieff, actuar como relojes despertadores para sacar a otros del sonambulismo causado por a identificación. Y si somos ya muy afortunados, tal vez podamos encontrar a alguien que, mediante el trabajo práctico haya hecho su sueño menos profundo que el resto y que entonces pueda guiarnos en nuestros esfuerzos por despertar.
Es un axioma esotérico que el universo responde a las peticiones, de modo que cuando comencemos a buscar sinceramente, la enseñanza que deseamos y la gente que necesitamos se cruzarán con certeza en nuestro camino.
( The American Theosophist ) Artículo extraído del boletín Teosófico No. 47/48 de la S. T. en Argentina

martes, 23 de noviembre de 2010

Rumi: Conviertete en Cielo



Conviértete en el cielo.
Dentro de este nuevo amor ... se muere.
tu camino empieza en el otro lado.
Conviértete en el cielo.
Toma un hacha y rompe la pared de la prisión.
Escapa.
Sal como si alguien de repente ha nacido de un color.
Házlo ahora!
Estás cubierto con nubes gruesas.
Deslizate al otro lado. Muerte y quietud.
Tranquilidad es el signo más seguro que estás muerto.
tu vida está vieja,
desde el silencio se ve que fue una marcha frenética.
La luna llena te habla ahora.

lunes, 22 de noviembre de 2010

RECUERDO DE SI

LISTEN MUSIC TO REMEMBER YOUR SELF

domingo, 7 de noviembre de 2010

COSMOLOGIA


COSMOLOGIA



Diremos ahora unas pocas palabras sobre Cosmología. Les hare esta pregunta: ".Cuantos
sistemas cosmológicos diferentes conocen ustedes?" ".Conocen que ideas del Universo y de
su construcción han existido? "En rigor de verdad, una cosmología significa un sistema que
contempla al Universo como un todo ordenado formado con arreglo a un plan definido. La
palabra cosmos, que significa orden, fue aplicada por primera vez al Universo por la Escuela
Pitagórica de la cual derivo toda la ciencia europea. Toda la enseñanza esotérica considera al Universo como algo ordenado y formado según un plan definido. Pero la palabra cosmos ha llegado a significar simplemente cualquier perspectiva del Universo que no tiene en cuenta la idea de orden u origen. Para nosotros es claro que todos vivimos en un Universo y que la tierra es una pequeña parte de él; muchos pensadores del pasado han adelantado diferentes ideas cosmológicas que se pueden dividir generalmente en aquellas que lo explican como algo accidental y debido al azar y las que lo contemplan como algo ordenado y por tanto inteligente.
Tal vez piensen que a una persona no le importa creer en un sistema cosmológico o en otro, o
que nunca pensó en absoluto sobre este particular. Es un error pensar de este modo. Un
hombre desde el punto de vista del Trabajo tiene diferentes centros y diferentes partes en esos
centros. Le es imposible estar en las partes superiores de los centros o en los centros superiores,
si su intelecto está gobernado por concepciones cosmológicas equivocadas. Es sabido
que este Trabajo solo puede empezar con aquellos que tienen un Centro Magnético, esto es,
que están convencidos de que hay algo superior a ellos. .Como puede uno esperar llegar a
algo superior en sí mismo si no cree que existe algo superior?

Empecemos con el sistema cosmológico enseñado en el Trabajo.
Este sistema se inicia en el Absoluto y desciende en grados o notas hasta las más remotas
y minúsculas partes. Aquí tienen expresada de manera muy clara l
a idea de algo superior. Además, de esta concepción
cosmológica deriva la idea del Hombre superior y del Hombre inferior, de la humanidad
consciente y de la humanidad mecánica. Esta concepción nos enseña que hay significación
mas allá de la significación, nivel mas allá del nivel, y también nos enseña que todo tiene su
punto de partida en la significación. El Universo todo en sus divisiones grandes y pequeñas
deriva de una significación última y por lo tanto de la mente y la inteligencia. Nos enseña
asimismo que todo lo pequeño e inferior deriva de algo más grande y más elevado. De ello
proviene la idea de Trabajo de que toda la escala de la creación busca crecer, ascender, llegar
a ser mejor que lo que es. Por eso el Trabajo nos dice que nuestra luna, nuestra pequeña rama
del pavoroso árbol cósmico, busca crecer y llegar al estado de la tierra, y asimismo que la
tierra busca llegar a ser eventualmente un sol y así sucesivamente.
Ahora bien, es sabido que en la ciencia tenemos la idea de la evolución, tal como la postulo
Darwin. Pero en verdad la idea de la evolución existía mucho antes de que Darwin la
formulase y es tan antigua como la enseñanza esotérica. Dicha idea se destaca en cada página
del Nuevo Testamento. El Hombre es capaz de sobrellevar una evolución, esto es, un ascenso
en el Rayo de Creación. Aquí es preciso recordar la Octava lateral del Sol, esta Escala de
Jacob. Darwin vio a la evolución bajo el aspecto de una selección mecánica en la variación
casual que tiene lugar en dilatados periodos. Quiero decir que vio la idea de la evolución, pero
que la entendió en cierto modo, invertida, por así decirlo. Creía que el mono de una manera u
otra podía llegar a convertirse en hombre. No veía mente alguna, voluntad alguna que
controlaba el Universo y, por lo tanto, no es de extrañar que se quejo de haber perdido su
"elevado gusto estético".
Es sabido que siempre se puede explicar una cosa por sus partes más pequeñas; se puede
explicar una casa por sus ladrillos, pero se sabe que toda la casa existía en la mente del
arquitecto mucho antes de que se manifestase en el tiempo y el espacio. Se puede explicar una
pintura en función de sus colores minerales pero .quien creen ustedes que hizo la pintura, los
tubos de colores o la mente del artista? Ahora bien, cuando alguien explica un todo orgánico,
tal como el cuerpo humano, únicamente en función de sus pequeñas partes constituyentes, y
no puede comprender que una cosa debe estar relacionada en todas sus partes y que no puede
haber surgido por casualidad, tiene la mente impermeable a toda significación superior.
Explica en este caso lo superior por lo inferior. Explica un auto por sus tuercas y tornillos y
no por la idea que esta tras el auto y que ha puesto en relación conjunta a todas sus diferentes
partes. Por cierto se puede discutir que un automóvil no existiría sin sus diferentes piezas o
que una pintura al oleo tampoco existiría sin los tubos de colores, pero .creen que han dado la
explicación correcta pensando de este modo? .No se dan cuenta de que si solo piensan así,
desde abajo hacia arriba, su mente permanece cerrada al pensamiento que se mueve de arriba
hacia abajo? De seguro la idea del automóvil fue anterior a su construcción. Ahora bien,
.creen que la idea es anterior a su puesta en ejecución en términos visibles como los que
constituyen un automóvil que se puede tocar y manejar? .Que es lo que viene primero? .La
mente o el mecanismo que actúa como vehículo de la mente?
Todos ustedes saben que en el siglo ultimo o más bien, desde la Reforma que hizo posible la
existencia de los hombres de ciencia se produjo una gran pérdida de significación. Un sistema
cosmológico completamente nuevo fue concebido en la época del llamado Renacimiento, casi
al mismo tiempo que la Reforma. Era por cierto necesario, inevitable. Anteriormente, la
concepción cosmológica ponía a Dios a la cabeza de todas las cosas. Esta concepción, por así
decirlo, llego a gastarse y se abuso de ella a tal punto que a nadie le era permitido pensar por
si mismo; solo el canon de las Escrituras era permitido. Entonces apareció una concepción
cosmológica por completo diferente. En primer lugar la tierra ya no fue considerada como el
centro del Universo y, segundo, todo el Universo fue considerado bajo leyes mecánicas.
Muchas veces se dijo que en cuanto se probó que la tierra no estaba en el centro del Universo
tuvo lugar una gran revolución en el pensamiento humano. Agregare que la revolución no se
produjo en el sentimiento. Al parecer somos tan vanos como siempre. Aun ahora a la ciencia
le repugna admitir que existe la vida en todo el vasto Universo, salvo en la tierra, y sigue
adjudicándose sus propios descubrimientos, sin darse cuenta de que está estudiando fin
Universo dado que trasciende la mente humana y sus capacidades.
La tarea que nos espera en el futuro es la de conciliar los puntos de vista antiguo y moderno.
Por tal motivo el Trabajo dice que uno de sus propósitos es unir "la Sabiduría de Oriente con
la Ciencia de Occidente". A no ser que la ciencia descubra lo que es llamado religión y la
religión descubra lo que es llamado ciencia, la mente del Hombre se hallara dividida en dos
campos irreconciliables, y por cierto cabe pensar que todo el mundo está aquejado hoy de
esquizofrenia.
Ahora bien, si su sistema cosmológico (en el caso de tener uno) se basa en la idea de que una
cantidad de átomos se condensaron para formar de un modo u otro miles y miles de millones
de mundos y galaxias y que de algún modo la vida apareció y formo diferentes animales,
arboles, peces, aves, hombres, gradualmente, poco a poco, luego su mente no está provista de
las ideas y comprensión requeridas para llegar a las partes superiores de los centros, y
finalmente a los centros superiores mismos, que componen el muy complejo organismo del
Hombre. Tendrá la vista gacha como el ganado y será incapaz de mirar hacia lo alto. Vera la
explicación de cosas tan maravillosas como la conciencia, el pensamiento, el sentimiento, la
sensación, etc., en los pequeños instrumentos que los hacen posibles. Pondrá a hervir la
pintura del artista y analizara los compuestos químicos de sus colores. Entonces se encontrara
cada vez más bajo el dominio de la materia, viendo en la materia la explicación de todo. De
Resultas de ello estará internamente cada vez mas bajo la influencia de las maquinas, de las
organizaciones externas. Pero si piensa que en cualquier rama de la ciencia no hay una sola
cosa que pueda estudiar que no sea un milagro, si se da cuenta de que las propiedades de la
materia no se pueden explicar únicamente en función de la materia, entonces se produce
dentro de usted una inversión completa y empezara a buscar el origen de la significación.
.Recuerda la definición dada por Platón en lo tocante a la diferencia que hay entre el hombre
apegado a sus sentidos y el hombre comprensivo? Dijo: "El primero cree que la materia creo
la mente, mientras que el segundo cree que la mente creo la materia." .Cual de ellos creen
ustedes que es el primero en la escala? .Creen que la mente y la conciencia surgieron accidentalmente
debido a una combinación casual de átomos cuyo origen no pueden explicar, o
creen que la mente creo la materia y todas sus posibilidades y que viven en un Universo
inteligente y ordenado? De la respuesta a estos dos interrogantes depende hoy todo el futuro
de la humanidad. Si dicen que no hay nada, enhorabuena. Si dicen que hay algo, pues bien, es
aun mejor. Nunca he discutido con la ciencia. La ciencia es obvia. La Madre de Europa (esto
es, Grecia) estableció todos los postulados de la ciencia mucho antes de Cristo. Luego
sobrevino la enseñanza cristiana en esta breve era nuestra de 2000 anos, en esta experiencia
sobre el Hombre creado como un organismo capaz de desarrollo propio. Al parecer este
concepto debía unir los dos aspectos de la verdad, el exterior y el interior, y no cabe duda de
que fue un fracaso, aunque al comienzo Pitágoras ensenaba al mismo tiempo la religión y la
ciencia y en aquella época nadie creía que hubiera contradicción entre los hechos científicos y
los dioses. Cada centro tiene dos lados, uno vuelto hacia los sentidos exteriores y hacia el
significado literal de todo, y el otro vuelto hacia los centros superiores que representan los
más elevados niveles en el Rayo de Creación. El hombre equilibrado debe aprender a usar los
dos lados y a comprenderlos y hacer que se relacionen el uno con el otro para que no haya
contradicción, y si excluye uno en favor del otro es un hombre no desarrollado.
NOTA
Repito otra vez que no hay ciencia que este equivocada. Los hechos de la ciencia son
perfectamente correctos, aunque fluctuantes. Lo que está equivocado son las interpretaciones
de la ciencia.

Birdlip, 6 de noviembre, 1943
MAURICE NICOLL
COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE GURDJIEFF Y
OUSPENSKY

martes, 28 de septiembre de 2010

GURDJIEFF EN ACCIÓN

GURDJIEFF EN ACCIÓN
XV
LA PRESENCIA DE DIOS:
El otro día me vino un pensamiento que decía, « ¿Cuán cerca estás de Dios?» Esta no es una pregunta que estemos acostumbrados a preguntar. Tenemos una creencia innata en la existencia de una Deidad Suprema, pero creemos que ésta es algo totalmente remoto e inalcanzable. Sin embargo Cristo dijo: «El Reino de Dios está dentro de vosotros»; y nos dicen que tratemos de elevar nuestro nivel de conciencia de modo que podamos comunicarnos con niveles superiores.
¿Conciencia de qué? Con seguridad que aquello que estamos buscando debe de ser consciente en el Universo al que pertenecemos y en el que tenemos un propósito. De aquí que será conveniente reunir algunas de nuestras ideas sobre este misterioso entorno. Los astrónomos, minando al cielo a través de sus telescopios, nos dicen que la Tierra es un insignificante planeta en uno de los 10.000 millones de sistemas solares de la galaxia llamada la Vía Láctea; y que
incluso ésta es sólo una de entre 1.000 millones de galaxias en los vastos dominios del espacio. ¿Se puede saber qué hacemos en medio de este desierto?
La cosmología esotérica adopta un punto de vista diferente. Dice que el Universo es traído a la existencia por la voluntad de un Creador Supremo, de inteligencia inconcebible e inefable, a través de una serie de órdenes mundiales de manifestación cada vez más detallada. El proceso queda trazado en el familiar diagrama conocido como el Rayo de Creación, que muestra como se desarrollan las manifestaciones sucesivas por la aplicación progresiva de la Ley del Tres.
Hemos visto que a causa de esta secuencia cada orden mundial no sólo es dirigido por su propia inteligencia, sino que además está sujeto a las leyes de todos los órdenes superiores, de modo que la creación entera es una estructura viviente, continuamente vivificada por la influencia del Absoluto que compenetra todos los niveles inferiores. Es importante realizar que los sucesivos
órdenes mundiales no son entidades separadas sino que son, como los miembros del cuerpo, partes de un todo coherente que es la Deidad.
Esta idea tiene un importante corolario, a saber, que cada orden mundial no sólo está sujeto a las leyes de sus progenitores, sino que está realmente impregnado con los materiales de los niveles superiores a él. Solemos interpretar la materialidad en términos físicos; pero sabemos que esto es una ilusión de los sentidos. Las substancias que nos son familiares son realmente lacias
multitudes de pequeñas perturbaciones del vacío, llamadas electrones, separadas por distancias relativamente enormes. Estos interfieren con el paso de las ondas de luz, y crean así las apariencias de solidez y de color.
Dentro de este espacio virtualmente vacío está claro que hay sitio para vibraciones de una calidad más fina, que no serán detectadas por los sentidos ordinarios pero que pueden tener una significativa influencia sobre nuestro comportamiento. Podemos, más aún, considerar que órdenes mundiales superiores tengan estructuras similares que implican vibraciones progresivamente más finas cada vez, de modo que cada uno poseerá su propia materialidad; y cada nivel estará impregnado con las vibraciones de todos los órdenes superiores.
A veces se expresa esto en términos de una estructura de átomos, usando la palabra en un sentido psicológico como la más pequeña partícula de materialidad de cualquier orden mundial.
En estos términos el Rayo de Creación puede ser desarrollado como una reunión progresiva de átomos del Absoluto, como en la fig. 11. Todo átomo del Mundo 3 contendrá tres de tales átomos.
Los átomos de la galaxia contendrán seis, mientras que cada átomo de material Solar contendrá doce, y así sucesivamente. Esta formulación transmite muy claramente el modo en el que cada orden mundial está saturado con materiales de todos los niveles de más arriba.
Está claro que estos materiales no son de la calidad de las substancias físicas. Es mejor considerarlos como manifestaciones de la inteligencia de los seres conscientes. Así, el Mundo 48, el nivel de la Tierra, es un ser inteligente que tiene que ver con el mantenimiento de las condiciones físicas de este planeta y de sus actividades psicológicas asociadas. Esto lo damos enteramente por supuesto. Sólo muy ocasionalmente otorgamos reconocimiento a la notoriamente competente inteligencia directora que está operando detrás del escenario.
Hay implicada todavía otra inteligencia más. Consideramos a la Tierna como una estructura permanente, pero en realidad todos sus constituyentes están viniendo a la existencia en este mismo momento, pues los átomos (físicos) habiendo cumplido su propósito y usado su energía, mueren y tienen que ser reemplazados.
Toda la Tierra física, incluyendo al cuerpo, es una estructura de muerte y reemplazamiento continuos. Algo ha de encargarse de organizar todo esto, de mantener el proceso en operación, y esta es la inteligencia del Mundo 48, que responde a programas establecidos por el Mundo 24.
El Mundo 24 es una inteligencia de orden superior que posee un grado adicional de libertad, una dimensión extra. Estamos familiarizados con las tres dimensiones del espacio, que son simplemente armazones con los que podemos medir las extensiones de longitud, anchura y altura. Para la inteligencia del Mundo 24 el paso del tiempo de los sentidos es simplemente un movimiento a lo largo de una cuarta dimensión ya existente, que es parte integral de la estructura.
Es este mundo de cuatro dimensiones quien contiene el patrón subyacente para todos los sucesos y apariencias del Mundo 48. Es para nosotros el dominio de la Eternidad pues no está sometido a las leyes del paso del tiempo. De aquí que todos los sucesos de nuestro mundo sean simplemente manifestaciones en secuencia de un patrón ya existente en el dominio de la Eternidad. Tenemos que empezar a darnos un poco de cuenta de la existencia de este nivel de inteligencia al que llamamos Mundo 24, el mundo Astral, que posee su propia materialidad de una calidad más fina que la de nuestro mundo físico.
Es de este material que es creada la Esencia. Esta, como sabemos, es la parte espiritual del hombre que habita en el cuerpo físico y usa a éste. ¿Podéis sentir la presencia de la Esencia como algo vivo, como algo de una calidad enteramente diferente a la de la vida? Es algo compuesto de material de cuatro dimensiones, que vive en el dominio de la Eternidad de modo que sus potencialidades son vastas en comparación con cualquier cosa que nuestro conocimiento
ordinario pueda concebir.

RAYO DE CREACIÓN A escala del hombre
Absoluto 1 Dios
Todos los Soles 3
Galaxia 6
Sol 12 Yo real

Los Planetas 24 Esencia
Tierra 48 Cuerpo y Personalidad
Luna 96 Imaginación

Figura 11

sin embargo éste no es sino el nivel más inferior del espíritu. Nos dicen que la Esencia ha descendido -o más bien, desciende, pues es algo que está ocurriendo ahora mismo desde las estrellas, desde el nivel del Mundo 6, el nivel de la Galaxia. Desciende a la Tierra con un propósito, el de utilizar las energías y condiciones que existen en el nivel del Mundo 48, y en su descenso es envuelta en parte sucesivamente con los materiales de los mundos a través de los
cuales pasa. Así que primero adquiere algo de material del Mundo 12, y luego, una vez más, del Mundo 24, en cuyo punto la llamamos Esencia; se la provee entonces de un cuerpo físico a través del cual pueda explorar las condiciones del Mundo 48, el mundo fenoménico.
Evidentemente que un hombre (o una mujer) es una creación de mucha mayor estatura que el cuerpo físico, mucho mayor que la Personalidad pese a toda su astucia y todo su intelecto. Es algo que contiene, como parte de su estructura misma, todas estas inteligencias superiores. Esto a veces se expresa en la forma siguiente:

MUNDO 6 DIOS
MUNDO 12 YO REAL
MUNDO 24 ESENCIA
MUNDO 48 PERSONALIDAD (Cuerpo)

Dios para nosotros no es el Absoluto, pues esta inteligencia, y la del Mundo 3 están totalmente más allá de nuestra comprensión. Pana nosotros, Dios es la inteligencia del Mundo 6. La cuestión importante es que todas estas inteligencias, todos estos materiales, existen realmente en la estructura llamada hombre. En un estado de sueño simplemente no se da cuenta de esto. Vive enteramente en el sótano, no se percata siquiera de la magnificencia y delicadeza de la Esencia,
a la que tenuemente percibe, o concibe existiendo dentro de él, sin ninguna comprensión real de la enorme diferencia de calidad y potencialidad de este elemento espiritual.
Sin embargo, como se dijo, éste es solo el nivel más bajo del espíritu. Hay en nosotros material de una naturaleza todavía más fina, de la calidad del Mundo 12. A este se le llama Yo Real, una entidad que posee conciencia objetiva y que puede comunicarse con el nivel Solar de inteligencia.
Sobre esto sabemos algo, pero usualmente lo asociamos con lo que imaginamos ser nuestro ser real. Tendemos a considerarlo, quizá, como un yo de la Personalidad super inteligente Nos dicen que observemos la jaula de los yoes como una especie de jaula de monos, conteniendo los miles de autómatas que conducen nuestros asuntos por nosotros; y puesto que algunos de ellos
responden a influencias conscientes tenemos la ilusión de que a partir de ellos pueda algún día desarrollarse el Yo Real.
El Yo Real es de una calidad enteramente diferente, inconmensurable con los yoes de la Personalidad, que son creados por la vida. El Yo Real es una creación espiritual que está «al habla» con Dios. Pero nos dicen que esto no es permanente en nosotros. Puede brevemente ejercer control de nuestro comportamiento, pero sólo puede hacerlo así por algún tiempo como
resultado de un duro y persistente trabajo sobre uno mismo.
Sin embargo el material esta ahí, junto con las aún más finas substancias del Mundo 5. El total de la estructura, en verdad, está permeado por este exquisito material, de modo que el espíritu divino existe y está presente en el hombre a todos sus niveles.
Así que si preguntamos cuán cerca estamos de Dios, la respuesta está en nuestras propias manos. El material está ahí para que se lo reconozca, no como una visión estelar sino como un ejército práctico.
Me acordé hace poco de la oración, 'Dios esté en mi cabeza', a la que tan bellamente puso música Sir Walford Davies, la cual parece resumir exactamente aquello de lo que estamos hablando. Se originó en el Sarum Primer de 1558, una colección de ideas de los primeros monjes del período y dice, como recordareis:

Dios esté en mi cabeza y en mi entendimiento.
Dios esté en mis ojos y en mi mirada.
Dios esté en mi boca y en mi habla.
Dios esté en mi corazón
y en mi pensamiento.
Dios esté en mi final
y a mi marcha.


Normalmente sólo oímos esta inspirada oración en los funerales, pero es una oración para vivir.
Es una oración de auto-recuerdo, una oración de que Dios, esta inefable inteligencia del Mundo 6 que está en mi, se halle realmente presente en todas las actividades de mi vida diaria. Todo nuestro ser está impregnado con todos los niveles de conciencia a nuestra disposición, desde el Mundo 6 hacia abajo, pero en un estado carente de desarrollo.
Una vez que hayamos entendido las potencialidades de esta idea sabremos por que hemos de hacer un esfuerzo, no porque se nos diga que tengamos que hacerlo, sino porque desearemos habitar el total de esta magnificiente estructura. ¿Cómo hablar de esto en palabras? Solo la mente emocional puede percibir la verdad; pero si llegamos a reconocer esto quizá podamos hallar el secreto descubierto por el monje medieval Hermano Lorenzo-un miembro muy humilde de su orden- quien sin embargo hizo todo lo que se requirió de él «en presencia de Dios».



J.H. REYNER

sábado, 28 de agosto de 2010

LAS IDEAS DE GURDJIEFF


Pláticas y ensayos
Christopher Fremantle
Recopilación y Edición de
Lillian Firestone Boal
Traducción: Salvador López L.



TRABAJO:
LA DIMENSION INTERIOR



Una vez dijo el Sr. Gurdjiéff, “Cuando se ejercite, hágalo como un servicio para toda
la humanidad.” ¿ Qué es lo que quiso transmitir ?
Cuando me pregunto, “Cómo puedo hacer mi esfuerzo para toda la humanidad ?,” veo
que no sólo es demasiado pequeña la escala de ese esfuerzo, sino que también hay una
dimensión superior, una implicación más profunda, incluso en el esfuerzo personal. Esa
implicación mayor, aparentemente fuera de mi alcance, debe incluirse, realizarse, en el
esfuerzo de mi trabajo; de otra manera éste no corresponderá a un “trabajo de escuela.”
¿ Qué es esta dimensión superior ? No hay palabras que la expresen porque no puede
ser percibida directamente por los sentidos. Sin embargo, sí hay momentos en que la
percibe una atención interna. Ésto lleva a preguntas: ¿ Qué es mi “escencia” ? ¿ Qué es
el “ser imperecedero” ?
La escala de mi trabajo es la de mis acciones, la de mis respuestas internas a la vida,
en cada momento. Tales respuestas proceden principalmente de mi “personalidad”,
definida por el Sr. Gurdjiéff como aquéllo que se ha adquirido en el transcurso de la
vida: “aquéllo que no es mío”. Como la mayoría de mis acciones se basan en lo que no
es mío, resultan débiles, cambiantes y yo me doy cuenta de ello. Pero en una crisis, ante
un peligro, Yo soy fuerte; todo mi ser se involucra. Hay fuerza y poder en la escencia
cuando la demanda es suficiente como para tocarla. Es como si se tocara otra dimensión
de mí mismo, las profundidades mismas de mi ser.
¿ Cómo alcanzar esa profundidad ? ¿ Cómo vivir y ser guiado por la conciencia y no
por la conveniencia ? Necesito vivir con esa fuerza interior y lo que veo es que todo el
tiempo soy un esclavo de mis reacciones automáticas.
Parece que esa incapacidad para alcanzar mis posibilidades más profundas se debe al
resultado de la Ley de las Octavas. Empiezo a colectar mi atención, a concentrarme,
pero siempre llego al mismo punto. Luego algo llama mi atención, un pensamiento, un
recuerdo o, incluso, el darme cuenta del estado de tranquilidad que tengo y de nuevo me
encuentro envuelto en pensamientos. Así que requiero de una disciplina, de un
entrenamiento que involucra tres aspectos.
Un ejemplo sencillo de ésto sería: Quiero ir a Europa el próximo año y decido
aprender francés, así que me compro un diccionario y una gramática y me pongo a
estudiar. Pero después de poco tiempo encuentro que no avanzo mucho, mi entusiasmo
se debilita, me digo a mí mismo que no tengo tiempo suficiente para estudiar y, cuando
lo tengo no dispongo de la energía adecuada para hacerlo. Esto quiere decir que estoy en
un “intervalo” ... hago mis libros a un lado. En este momento, si quiero continuar de
manera efectiva, debo encontrar una escuela o, por lo menos uno o dos compañeros que
den el estímulo para el estudio. Me encuentro entusiasmado otra vez y, otra vez, llego al
punto en que es difícil continuar, ya que no escucho el idioma en mi vida diaria.
Finalmente llego a Europa y ocurre éso. Ahora puede lograrse un dominio completo del
lenguaje.
Este es un ejemplo de la disciplina de escuela. Debe tener tres aspectos, tres
“dimensiones internas” de niveles diferentes. Una es el trabajo en mí mismo, la segunda
es el trabajo con otros, el grupo; la tercera es el trabajo para la escuela, “para la
humanidad.” Estos tres aspectos juntos garantizan que el intervalo (debido a la Ley de
las Octavas) sea superado en cada caso y que el trabajo continúe en forma efectiva hasta
alcanzar la meta.
Pero, ¿ es así de fácil ? - En la práctica no, ya que los tres aspectos son simultáneos;
éstas tres dimensiones internas están interconectadas y deben actuar una sobre las otras
para obtener un resultado. Así que no se puede trabajar solamente en una, en otra
después y luego en la última. El Sr. Gurdjiéff lo expresaba así: “el trabajo debe ser para
Ud., para el grupo y para mí” (o sea para la escuela). Puede empezar por cualquier
aspecto, pero debe desarrollarse pronto hasta abarcar los tres.
Cada línea implica sufrimiento: sufrimiento por ver lo que soy, mi nadidad;
sufrimiento al trabajar con otros, viendo que no nos comprendemos unos a otros sino en
forma superficial, que nó nos amamos, que hasta decimos cosas maliciosas a sus
espaldas; sufrimiento por nuestra pasividad y nuestra complacencia y, por último,
sufrimiento por la condición humana, por aquéllos que están inmersos en la miseria, la
pobreza, el crimen, la ignorancia.
Es el sufrimiento el que produce la interconexión con otra dimensión, con
profundidades interiores. Es esa cualidad esquiva, la sinceridad conmigo mismo, la que
produce el contacto con el “ser”, la verdad que anida en mi mismo. Y así, el sufrimiento
de cada aspecto del trabajo de escuela trae no sólo dicho sufrimiento, sino también un
gozo sutil, porque conocer la verdad, comprender, siempre traen consigo un sentimiento
positivo: “El amor nace en el espacio que rodea al pensamiento.”
Debido a que existen estas tres dimensiones ocultas, Gurdjiéff compara una escuela
con un monasterio que visitó en Asia y que tenía tres patios: en el más exterior se
encuentran los que pertenecen al círculo exotérico; en el medio, aquellos del círculo
mesotérico y en el interior, los del círculo esotérico. La reja del círculo exterior conecta
con la vida ordinaria; es el sitio en que se pone a prueba a los novicios. El patio medio
está en contacto directo con los círculos externo e interno. Con los que están siendo
puestos a prueba y con aquéllos que saben, los que ya han pasado por la disciplina.
La vida allí es dura; los del patio intermedio están “entre dos sillas”, despiertos a
muchos defectos propios y aún no en armonía consigo mismos; incapaces aún de vivir
desde su escencia. En el patio más interno hay profundidad: tanto ser como
comprensión; armonía y conocimiento; acciones dirigidas hacia una meta.