miércoles, 24 de marzo de 2010

NUESTRA VIDA CON EL SR. GURDJIEFF

... No sé a ustedes, pero a mí, leer estos documentos me llenan del verdadero sentimiento acerca del trabajo interno que se realiza en la Escuela de Cuarto Camino.


NUESTRA VIDA CON EL SR. GURDJIEFF
THOMAS Y OLGA DE HARTMANN


Por mucho tiempo deseé escribir referente a los años que pasé con el Sr. Gurdjieff, viéndolo
No sólo de vez en cuando, sino viviendo con él día tras día y noche tras noche, desde 1917
hasta 1929. Después de eso, no lo volví a ver, pero él siguió siempre sie
ndo mi Maestro.
No podía escribir; temía que resultara demasiado personal. Ahora me veo obligado a hacerlo,
Especialmente porque de los primeros años de ese período del Trabajo del Sr. Gurdjieff, mi
Esposa y yo, somos unos de los pocos que quedan, y porque todo lo que le concierne, por
pequeño que sea, es de tremendo valor.
Tal vez algunas personas no comprenderán la razón que tengo para escribir, pero eso no
importa; si no se escribe ahora, quedará perdido para siempre.
Pensando especialmente en aquellos que no lo conocieron trataré, tan fielmente como me sea
posible, de hacer un retrato vivido de George Ivanovitch Gurdjieff.
De inmediato surge una dificultad mayor: "¿cómo hacerlo? El comportamiento exterior del
Sr. Gurdjieff era tan diferente en .diferentes oportunidades, dependiendo de la persona concernida
y del nivel en el cual esa persona se hallaba y a cual lado de ella el Sr. Gurdjieff
deseaba acercarse en un momento dado, que parecía como si el Sr. Gurdjieff fuera muy cambiante.
Pero no era así —él permanecía siempre igual— solamente la impresión que él creaba
deliberadamente era diferente.
El Sr. Gurdjieff deseaba —tal vez era esa su tarea más eminente— despertar en el hombre
ordinario "algo", de lo cual es actualmente inconsciente.
La forma como él lo hizo, la podemos comprender solamente a través de su Trabajo, acerca
del cual hablaré luego. Mientras tanto, deseo recalcar el hecho de que en su "divino actuar"
con la gente, el Sr. Gurdjieff siguió persistentemente la misma línea de trabajo desde el
tiempo en que lo conocimos en 1917, aunque siempre la revestía, por así decirlo, diferentemente.
¿Cómo, entonces, puedo describirlo? Me parece que la única solución es no describir
al mismo Georgi Ivanovitch Gurdjieff, sino contar la manera como trabajaba con nosotros, ya
que sólo hablando de nuestras propias experiencias con el, es posible dar alguna idea del
Trabajo de Georgi Ivanovitch, y de la relación de este Trabajo con la humanidad. — Y tal es
el propósito de este relato.
Mirando atrás a nuestra vida con él, poco a poco todo lo que dijo e hizo vuelve a mi mente. Al
juntar estos recuerdos como las partes de un rompecabezas, y ahora a menudo con una
comprensión nueva, sus ideas emergen claramente, una tras otra, hasta que por último todo el
formidable cuadro aparece.
Pero las ideas del Sr. Gurdjieff, cuando son consideradas por personas que no trabajan
activamente sobre sí mismas, son como la verdad expresada por Cristo en las palabras: "La fe
sin las obras es muerta". Creo que la palabra "fe" aquí, debe ser comprendida como algo
racional, no como ciega aceptación. Y en cuanto a la palabra "obras" no se refiere a "buenas
obras" como de costumbre se entiende. Esta palabra tiene más bien el significado de un
Trabajo activo, evolutivo y creador, en relación con ideas. Con el Sr. Gurdjieff todo era
viviente y activo, y sus ideas no podían ser separadas de la vida.
Él mismo es vida, evolución. Él es su Trabajo. Y para mí, sus ideas fueron ilustradas en su
Trabajo con la gente.
Sólo después de todos estos años es cuando empiezo a comprender lo que su Trabajo como un
Todo significaba y qué enorme esfuerzo tuvo que hacer para inculcar en nosotros el germen
de una comprensión nueva y de un nuevo acercamiento a la vida.
Si mi propia interpretación es absolutamente correcta, o no, no lo sé, ni nadie puede saberlo;
pues sólo un hombre del mismo nivel de ser que el Sr. Gurdjieff puede real y completamente
comprender el significado de su Trabajo.
Georgi Ivanovitch ya no está con nosotros, pero su Trabajo con nosotros continúa mientras no
olvidemos sus palabras "Recuerden por qué han venido aquí".




NOTA DEL EDITOR
Cuando Thomas De Harmann conoció al Sr. Gurdjieff en 1917, él era ya un afamado
compositor en San Petersburgo.
Su ballet en cuatro actriz "La Flor Rosada" —su segunda obra para la escena— con Pavova,
Fokine, Nijinsky en la distribución, fue presentado en 1907 en la Ópera en presencia del Zar.
Sus composiciones para voces y piano eran ejecutadas y publicadas.
La guerra le obligó a volver a su regimiento que había dejado con permiso especial del Zar, el
cual había comprendido su deseo de quedar exento del servicio militar. Sin ese permiso él se
hubiera visto obligado a quedarse dos años más.
Su padre murió cuando él tenia nueve años y su madre tuvo que inscribirle en una escuela,
militar, sin darse cuenta de que eso lo obligarla a permanecer diez años en el servicio militar.
Sin embargo, él pudo al mismo tiempo graduarse en el Conservatorio y tomar parte activa en
la vida musical de San Petersburgo.
Nació en la propiedad de sus padres en Ucrania, y recibió de ellos y de profesores privados
una educación sobresaliente.
Manifestó su inclinación para la música a la edad de cuatro años cuando le gustaba expresarse
por medio de improvisaciones musicales. Los cuentos de hadas lo obsesionaron desde la
infancia. De su tío abuelo, Eduardo von Hartmann —quien escribió "La Filosofía de lo
Desconocido"— tal vez heredo el anhelo para, algo desconocido en la vida. Un anhelo que lo
llevó hacia el Sr. Gurdjieff.

EL EDITOR
éste libro se encuentra en scribd en pdf.
es gratuito con sólo poner su mail. Tambien se los puedo enviar
por mail en adjuntos.

viernes, 12 de marzo de 2010

ENCUENTROS CON HOMBRES NOTABLES

Del Libro:

ENCUENTROS CON HOMBRES NOTABLES
G. I. GURDJIEFF


"No me encontraba solo. Habia entre nosotros, toda clase de especialistas.
Cada uno estudiaba segun los metodos de su ciencia particular. Despues de lo
cual, al reunimos, nos participabamos los resultados obtenidos”.
Encuentros con Hombres Notables nos presenta a algunos de los
Buscadores de la verdad, companeros de juventud de Gurdjieff, y da detalles
sobre sus aventuras y sus viajes. Pero el lector debera recordar que este libro,
si bien es una autobiografia, no es ciertamente una autobiografia en el sentido
ordinario de la palabra. No debera tomar todo literalmente (ni tampoco
convertir todo a simbolos), ni intentar, a fin de remontar al origen del
conocimiento, una exploracion sistematica del curso del rio Piandye, o de las
montanas de Kafiristan. Porque, aunque el relato tenga un sonido de
innegable autenticidad, parece evidente que Gurdjieff quiso enredar las
pistas.
La obra de Gurdjieff es multiple. Pero,
cualquiera que sea la forma a traves de la cual el se
exprese, su palabra es siempre una llamada.
Durante casi cuarenta anos esta llamada resono con
tanta fuerza que, desde todos los continentes, unos
hombres acudieron a el.
Pero acercarsele era siempre una prueba. Frente
a el, toda actitud parecia artificial. Fuese ella de
excesiva deferencia, o por el contrario de
pretension, desde el primer instante se veia
destrozada. Caida la actitud, no quedaba sino una
criatura humana despojada de su mascara y
sorprendida por un instante en toda su verdad.
Experiencia despiadada e imposible de soportar
para algunos.
Estos no le perdonaban haber sido desenmascarados y una vez fuera de su
alcance, buscaban justificarse por todos los medios. Asi nacieron las leyendas
mas extravagantes.
El propio Gurdjieff se divertia con esos cuentos. Llegaba incluso a
provocarlos si era necesario, aunque no fuera sino para deshacerse de los
simples curiosos, incapaces de comprender el sentido de su busqueda.
En cuanto a los que habian sabido aproximarse a el y para quienes este
encuentro habia sido un acontecimiento decisivo, toda tentativa para
describirlo les parecia irrisoria. Por eso los testimonios directos son tan raros.
Sin embargo, la persona misma de Gurdjieff es inseparable de la influencia
que no ha dejado de ejercer. Es legitimo, pues, querer conocer lo que fue su
vida, por lo menos en sus lineas esenciales. Por eso, los alumnos de Gurdjieff
han estimado necesario hacer publicos estos relatos, concebidos al principio
para ser leidos en voz alta en un circulo restringido de alumnos y de
invitados. Gurdjieff habla en ellos del periodo menos conocido de su
existencia: su infancia, su adolescencia y las primeras etapas de su busqueda.

LA VIDA ES REAL SOLO CUANDO YO SOY

LA VIDA ES REAL CUANDO YO SOY

G. I. GURDJIEFF



Si han comprendido, sin la menor duda, qué deben hacer y cómo deben hacerlo y si,realmente, ustedes tienen la esperanza de llegar allí algún día, para comenzar les es necesario imaginar a menudo -pero imaginar solamente-que eso ya está en ustedes.
Y es necesario, ante todo, a fin de que la conciencia que se despierta en ustedes durante el estado activo pueda mantenerse durante el estado pasivo.
Para la comprensión correcta del significado de este primer "ejercicio de ayuda" ante todo es necesario saber que cuando un hombre normal -es decir un hombre que ya tiene su propio "Yo", su "voluntad" y todas las otras propiedades del hombre verdadero- pronuncia en voz alta o en sí mismo las palabras, "Yo soy", siempre se produce en su "plexo solar", una
"resonancia", es decir, una especie de vibración, un sentimiento o algo parecido.
Esta especie de "resonancia" también puede producirse en otras partes de su cuerpo pero con la condición que, cuando pronuncie estas palabras, su atención esté intencionalmente concentrada sobre estas partes.
El hombre ordinario que aún no tiene datos para esta resonancia natural pero que conoce la existencia de este hecho y realiza los esfuerzos conscientes para que se constituyan en él los verdaderos datos que forman parte de la presencia general de un hombre verdadero, si pronuncia a menudo y correctamente estas mismas palabras, aún vacías para él y si imagina
que esta "resonancia" tiene lugar en él, puede, así a la larga, por frecuentes repeticiones, adquirir el "inicio teórico" de una posibilidad para la formación efectiva de estos datos.
Para comenzar, quien se ejercita de esta manera debe imaginar, cuando pronuncia las palabras "Yo soy", que esta resonancia ya se está efectuando en su plexo solar.
A propósito de esto, es curioso señalar aquí, que por medio de una concentración intencional de esta resonancia sobre una parte cualquiera de su cuerpo, un hombre puede poner fin a toda falta de armonía surgida en esta parte del cuerpo; es decir, que él puede, por ejemplo, deshacerse de su dolor de cabeza al concentrar la resonancia en la zona de la cabeza en la que
tenga una sensación de dolor.
Al principio, es necesario pronunciar las palabras, "Yo soy", muy a menudo y tratar de no olvidar nunca de experimentar esta resonancia en el plexo solar.
Si no se experimenta esta resonancia, ni siquiera en la imaginación, el pronunciar en voz alta, o para sí mismo, las palabras, "Yo soy", no tendrá ningún significado.
El pronunciarlas sin esta resonancia tendrá el mismo efecto que el pensamiento asociativo automático, es decir, un aumento, en la atmósfera de nuestro planeta, de lo que determina en nosotros, por la percepción que tenemos de ello y por su fusión con nuestro segundo alimento,
una necesidad irresistible de destruir los diferentes tempos de nuestra vida ordinaria, mal que bien establecidos en el curso de los siglos.
Este segundo ejercicio, como ya lo he dicho, es sólo preparatorio; y es sólo cuando ustedes hayan adquirido "destreza" en la experiencia de este proceso imaginado en ustedes mismos, que les daré los detalles complementarios para obtener en ustedes resultados reales.
Primeramente, concentren la mayor parte de su atención en las palabras mismas: "Yo soy"; la otra parte concéntrenla en el plexo solar y la resonancia se efectuará, poco a poco, por sí misma.
Al comienzo, sólo es necesario adquirir, en cierta forma, el "sabor" de estos impulsos que todavía ustedes no tienen en sí mismos y que por el momento los pueden simplemente designar con las palabras "Yo soy", "Yo puedo", "Yo quiero". "Yo soy, yo puedo, yo soy poder
"Yo soy, yo quiero, yo soy querer".
Para concluir mis explicaciones sobre este ejercicio de ayuda, repetiré una vez más, pero en otros términos, lo que ya he dicho.
Si "yo soy", sólo entonces "yo puedo". Si "yo puedo", sólo entonces merezco y tengo el derecho objetivo de "querer".
Sin la facultad de "poder", no hay ninguna posibilidad de tener nada, no, ni el derecho de tenerlo.
En primer lugar, debemos comprender estas expresiones como si fueran designaciones exteriores de los impulsos, con el objeto de llegar, a la larga, a los impulsos mismos.
Si ustedes experimentan varias veces, aunque sea la sensación de lo que yo he llamado el "sabor" de estos impulsos sagrados para el hombre, tienen ya mucha suerte, en verdad, porque sentirán entonces como una realidad la posibilidad de adquirir un día, en su presencia, datos para estos impulsos divinos reales, propios sólo al hombre.


G. I. GURDJIEFF, LA VIDA ES REAL SOLO CUANDO YO SOY

domingo, 28 de febrero de 2010

EL MAESTRO APARECE SI ESTAS PREPARADO

En el Libro
Gnosis de Boris Mouravieff, nos revela y aclara que cuando un discípulo o buscador está listo, preparado para despertar e iluminarse, aparece EL MAESTRO y lo guía.
Ven y Sígueme... se aparece Jesús a sus discípulos y los llama. Pero no lo digo con la intención de repetir los ejemplos a los que estamos acostumbrados, es por que Pasa Así a quien está preparado.

Este extracto Sufí resuena en mí como aquel momento en que de joven Gurdjieff estuvo preparado! y tuvo esta experiencia. Que seguro debe haber sido antes de empezar a
transmitir.
He decidido publicarlo como homenaje a los estados de consciencia, sin olvidar que estos son puntos cumbres que pueden volverse permanentes si uno se esfuerza con toda su consciencia.





La Cadena dorada de transmisión

Shaykh Abd Allah llamo a Gurdjieff para que viniera a rezar con él. En cuanto terminó la oración Shaykh Abd Allah comenzó a recitar Surah Ya Sin del Sagrado Coran. Cuando termino de leer Gurdjieff se aproximó y le preguntó si podía hablar sobre lo que acababa de experimentar.
Gurdjieff dijo: “En cuanto terminó la oración y usted comenzó a recitar vi que usted venia a mi y tomo mi mano. Fuimos transportados a un hermoso rosedal. Usted me dijo que ese jardín era suyo y las rosas eran sus discípulos, cada uno tiene su color y su perfume. Me condujo a una particular rosa roja y me dijo, "Esta es suya. Huélala!" Cuando lo hice vi que la rosa se abrió y yo desaparecí en ella y me convertí en la rosa. Entre en las raíces las cuales me llevaron a su presencia. Me vi entrar en su corazón y convertirme en parte de usted.
A través de su poder espiritual pude ascender al conocimiento del poder de los nueve puntos. Luego una voz se dirigió a mi como Abd an-Nur y dijo, "Esta luz y este conocimiento ha sido otorgado a ti desde la Divina Presencia de Allah para traer paz a tu corazón. Sin embargo no debes usar el poder de este conocimiento." La voz me saludo con el saludo de paz y la visión termino cuando usted terminaba la recitación del Coran”.

Shaykh Abd Allah respondio, la Surah Ya Sin fue llamada "El corazón del Corán" por el Santo Profeta y el conocimiento de estos nueve puntos fue abierto a usted a través de ella. La visión fue a través de las bendiciones del versículo, 'Paz! una Palabra (de saludo) de un Señor MisericorAllahisimo' (36:58). Cada uno de los nueve puntos es representado por uno de los nueve santos que están al más alto nivel de la Divina Presencia. Ellos son las llaves a poderes dentro del ser humano, pero no hay permiso para usar esas llaves.
Ese es un secreto que en general no será abierto hasta los Últimos Días cuando Mahdi aparezca y Jesús vuelva.

Este encuentro nuestro ha sido bendecido. Mantenlo secreto en tu corazón y no hables de el en esta vida. Abd an-Nur, pues ese es tu nombre con nosotros. Estas libre para quedarte o para irte, según lo que permitan tus responsabilidades. Siempre serás bienvenido aquí. Has logrado seguridad en la Divina Presencia. Que Allah te bendiga y te fortalezca en tu trabajo.



...




Tambien éste relato vibra en mis estados más profundos de consciencia y me revela que La Comunión con Dios y sus revelaciones suceden en el interior del Ser Ser Humano, ésta experiencia le sucede a Gurdjieff mientras el otro reza, no hablando, es entonces cual una meditación, y es un estado al que se accede através del trabajo interno pero que no depende del Sheikh sino de quien está a punto y ha trabajado con las fuerzas de su Corazón, si uno está preparado es con Dios Mismo con el que se comunica Gurdjieff por vía interior (no olvidemos que esto lo cuenta una de las partes y que no es G.) ...Usted me dijo que ese jardín era suyo y las rosas eran sus discípulos, ese Usted es Dios Mismo, es Dios mismo quien es Omnisiente, Omnipresente y lo interpenetra Todo ante un Iluminado.
Otro detalle, cuando ésto sucede uno se siente totalmente diferente, el estado de Consciencia de Gran Atención, y se siente que Dios está en todas Partes.
Es Imposible que Uno no se Dé Cuenta.

domingo, 31 de enero de 2010

EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF

EL ENEAGRAMA DE GURDJIEFF
LA NATURALEZA DE LOS CHOQUES








LOS HIDROGENOS Y EL ENEAGRAMA
En la periferia del Eneagrama se pueden inscribir varios Hidrogenos en serie, empezando por el Hidrógeno 384: .Por que el Hidrógeno 384 empieza la serie marcada en la circunferencia?
Porque el Alimento humano, el Hidrógeno 768, no esta en el Hombre. Se toma la sustancia general llamada "Alimento para el Hombre" —768— en el estomago. Pero a no ser que se lo digiera no esta aun en uno. La primera acción de la digestión es convertir el .alimento en algo que pueda penetrar en nosotros, esto es, en la forma de Hidrógeno 384. El alimento
relacionado con 768 es externo a nosotros. Es posible extraerlo con una bomba estomacal una vez que se lo comió. Pero en cuanto se transforma en Hidrógeno 384, llamado "agua", no puede ser extraido, porque forma parte del organismo físico, de nuestra sangre y nuestra linfa.
Asi se ve por que el Hidrógeno 384 empieza la serie de transformaciones en el Eneagrama. Si uno se traga un boton de metal, pasa, esperemoslo, a traves del tubo digestivo. Un boton no es alimento para el Hombre. No es 768, ni siquiera el Hidrógeno 1536, que es inferior y un
alimento para el ganado —pasto, vegetales crudos, cosas fibrosas, etc., cosas todas que el
Hombre no puede comer. El Hombre no puede comer el pasto que pertenece a la clase de materias llamadas 1536. Necesita un transformador externo. Este puede ser una vaca, por ejemplo. Carne el pasto y el Hombre la come y la bebe. Esta es la transformación externa del Hidrógeno 1536 en 768. Pero el Hombre es asimismo capaz de transformación interior, que
empieza en 768 y pasa a 384. Se empieza con el pasto, digamos. Es transformado (o cocido) por las vacas. Luego el Hombre come la vaca y bebe su leche. Los dos son cocidos en el Hombre y se transforman en otra cosa y asi sucesivamente. Toda la vida es una continua transformación de una cosa en otra. La digestión es transformar algo en otra cosa superior.
Cuando un bistec es dirigido por la accion de los carbonos ya presentes en el cuerpo —esto es, las enzimas o fermentos tales como existen en el jugo gástrico acido y en las secreciones alcalinas del higado y del pancreas en el intestino delgado (porque la digestion del alimento es
doble, primero acida y luego alcalina, y de este modo esta bajo dos triadas) —entonces el bistec deja de ser un bistec y no solo es disuelto sino transformado en materias mas finas, en la escala del Universo, que pasan a la sangre. En la primera etapa 768 llega a ser 384.
Entonces el bistec esta en uno y circula por el cuerpo vía la linfa y el sistema sanguineo, no como el bistec, sino como una coleccion de materias mas finas llamadas 384. Luego 384 es
transformado en 192, y asi sucesivamente. Todo ello se produce en nosotros por medio del arte y la quimica del Centro Instintivo que gobierna el trabajo interior del organismo. Todo lo que tiene que ver con los Hidrogenos inferiores, mas densos, es hecho para nosotros.

Pero nos es dejada la tarea de utilizar o no los Hidrogenos superiores.

El Hombre, dice el Trabajo, es creado como un organismo capaz de auto-desarrollo. Pero al principio es creado ya hecho — esto es, con un numero incalculable de fabricas interiores, de quimica interior, de transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones interiores, de maquinaria interior. Basta observar las transformaciones. El alimento como 768 pasa al
nivel superior, 384; 384 pasa a 192; 192 pasa a 96; 96 pasa a 48 (48 es la energía que se utiliza para pensar —el bistec se ha transformado ahora en pensamiento); 48 pasa a 24; 24 pasa a 12. Todas esas transformaciones son hechas para nosotros por las fabricas químicas.
Esta es la Octava de Alimento, que tiene lugar mecanicamente y hace posible que existamos.
Porque es necesario crear un ser capaz de existir ante todo, en principio no se trata de que ese ser se desarrolle en algo diferente. De modo que todos empezamos con los materiales dadospor la Octava de Transformacion llamada la Octava de Aumento.
Pero el Trabajo trata de lo que no es dado. Se refiere a la fabricacion de mas materiales, de mas Hidrogenos, que los que nos da la Octava de Alimento. Esto solo comienza cuando se da
el Primer Choque Consciente —esto es, el choque en el punto 6 del Eneagrama. En ese punto comienza el Trabajo, siempre que valoremos sus ideas, las estudiemos y las apliquemos a nuestra vida. Esto requiere cierto proceso interior. Si empezamos a vivirlas, comienza una
nueva octava, que se inicia en el Hidrógeno 48. Nos penetra desde el piso superior y desciende hasta el inferior. Esto es, su efecto se sentira gradualmente en cada parte de la maquina humana.
Es preciso comprender que el comienzo de una nueva octava no es producido por la naturaleza. Debe ser creado. Es adicional. Solo puede crearse por un choque dado en la parte mental de si mismo. Ya que la naturaleza no produce este choque, sino que el Hombre mismo debe producirlo es llamado choque consciente. Tiene muchos aspectos, muchas formas. En este sentido es diferente del choque mecanico de la respiracion que la naturaleza da a la Octava de Alimento. Es muy importante comprender todo eso en la forma mas clara posible.



El diagrama mas arriba muestra a un hombre que trabaja sobre si, recordandose a si mismo, de resultas de lo cual crea un nuevo Hidrógeno 24 y un nuevo Hidrógeno 12. De este modo su Ser empieza a cambiar.
Diagrama de la Nueva Octava a la que el Primer Choque Consciente da comienzo
Cuando todas las ideas del Trabajo son recibidas, asimiladas y puestas en su lugar, y cuando
se intenta vivir de acuerdo con ellas, ayudan a dar el choque en el compartimiento superior o mental. Este lugar corresponde en el Eneagrama al punto 6. La mente debe cambiar antes que el resto del hombre cambie. Esta es la misma ensenanza que se imparte en los Evangelios
cuando se dice que el hombre debe primero arrepentirse, lo que en griego significa en realidad, cambiar la mente. Cambiar la propia mente significa pensar de una manera nueva.
Mas para pensar de una manera nueva, se necesitan nuevas ideas y un nuevo conocimiento.
Por ejemplo, si uno admite la idea de Tiempo y Recurrencia, se da cuenta de que el pasado esta delante de si, de modo que se tienen nuevos pensamientos sobre la vida —esto es, se produce un cambio de mente. No digo que esto se haga instantaneamente, sino gradualmente,
a lo largo de varios anos. Esos pensamientos desarrollan una nueva parte de la mente que de otro modo permaneceria sin uso. Este es un ejemplo de "choque lento" en la parte mental. Es una transformacion gradual de la mente en relacion con el Tiempo, que afecta la parte emocional, la cual a su vez afecta la parte fisica.
Todas las ideas del Trabajo, cuando la mente las percibe y las reconoce, actuan como fermentos, como levadura, y cambian gradualmente la mente, la manera de pensar, y en especial el sentimiento del 'Yo'. Todo ello tiene que ver con el choque en la parte mental, o Primer Choque Consciente, que en el Eneagrama esta senalado como el choque en el punto 6,
y en el diagrama del Hombre como Fabrica de 3 pisos en el compartimiento superior, actuando en 48.
Si se comienza a vivir este Trabajo y a pensar todo desde las ideas que ensena, y se lucha por separarse de la emocion negativa y de las ideas inutiles que nos extraen nuestra fuerza, si uno siente que anda cuidadosamente en medio de los eventos de la vida como si algo nos
protegiese y nos mantuviese de pie, entonces uno se da el Primer Choque Consciente y crea los Hidrógenos suplementarios 24 y 12 en si mismo. Pero es preciso conocer asimismo lo que es una larga lucha interior entre el Si y el No en relacion con el Trabajo porque lo unico que
cuenta es la propia actitud interior. A medida que se crea el Hidrógeno suplementario 24 se nota que el pensamiento cambia. Se comienza a comprender emocionalmente, a ver la verdad de una cosa emocionalmente, y en seguida se ven infinitos significados y se comprende que el
Trabajo es inagotable en sus significados y en lo que puede ofrecer. Porque, pensar desde el Hidrógeno 48, con el que hemos empezado, si se lo compara con el pensamiento desde el Hidrógeno 24 es una cosa esteril. Todos ustedes ya saben que un Hidrogeno superior es mas inteligente que un Hidrogeno inferior. .No recuerdan la expresion, el dicho de que una patata cocida es más inteligente que una patata cruda, porque en la escala 768 esta mas arriba que 1536? Así comprenderan que el pensamiento desde la inteligencia que pertenece al Hidrógeno 24 esta mucho mas lleno de conexiones y significados interiores que el pensamiento desde la
inteligencia del Hidrógeno 48. Por medio del Hidrógeno 24 es posible verse a si mismo andando por la tierra, estar fuera de si, porque uno es levantado por encima de sí.

MAURICE NICOLL,
COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZA DE
GURDJIEFFY OUSPENSKY

domingo, 17 de enero de 2010

TRICEREBRALES

PERSPECTIVAS DESDE UN MUNDO REAL
G. I. GURDJIEFF


PRIEURE, 17 DE ENERO, 1923


Todo animal trabaja de acuerdo con su constitución. Un animal trabaja más, otro menos, perotodos trabajan tanto como le es natural a cada uno. Nosotros también trabajamos; entre
nosotros, unos son más capaces para trabajar, otros menos. Quienquiera que trabaje como
buey es inútil y quienquiera que no trabaje es igualmente inútil. El valor del trabajo no reside en la cantidad sino en la calidad. Por desgracia, debo decir que no toda nuestra gente trabaja lo suficientemente bien en lo que respecta a calidad. Sin embargo, ojalá que el trabajo que han hecho hasta ahora les sirva como fuente de remordimiento. Si sirve como causa de remordimiento, será útil; si no, no sirve para nada.
Todo animal, como ya se ha dicho, trabaja de acuerdo con la clase de animal que es. Cierto
animal —digamos, un gusano— trabaja sólo mecánicamente; no se puede esperar más de él. No tiene otro cerebro que el mecánico. Otro animal trabaja y se mueve únicamente por el sentimiento; tal es la estructura de su cerebro. Un tercero percibe el movimiento, que es
llamado trabajo, sólo a través del intelecto y no se puede exigir nada más de él, ya que no
tiene otro cerebro; no puede esperarse nada más, puesto que la naturaleza lo creó con esta
clase de cerebro.
Así pues, la calidad del trabajo depende del cerebro que haya en él. Cuando consideramos las diferentes clases de animales, encontramos que hay animales unicerebrales, bicerebrales y tricerebrales. El hombre es un animal tricerebral. Pero a menudo sucede que aquel que tiene tres cerebros debe trabajar, digamos, cinco veces más que el que tiene dos cerebros. El
hombre ha sido creado de tal manera que se exige más trabajo de él de lo que puede producir según su constitución. No es culpa del hombre, sino culpa de la naturaleza. El trabajo tendrá valor sólo cuando un hombre dé hasta el límite de su posibilidad. Normalmente, en el trabajo del hombre se necesita la participación del sentimiento y del pensamiento. Si falta una de estas funciones, la calidad de su trabajo estará en el mismo nivel de quien trabaja con dos cerebros. Si un hombre quiere trabajar como hombre, debe aprender a trabajar como hombre.
Es fácil precisar esto —tan fácil como distinguir entre un animal y un hombre— y pronto
aprenderemos a verlo. Hasta entonces, tienen que confiar en mi palabra. Todo lo que necesitan es discernir con su mente.
Digo que hasta ahora ustedes no han estado trabajando como hombres; pero existe una posibilidad de aprender a trabajar como hombres. Trabajar como un hombre significa que un hombre siente lo que hace, y piensa por qué y para qué lo hace, cómo lo está haciendo ahora, cómo debería haberlo hecho ayer y cómo hoy, cómo tendría que hacerlo mañana y cómo en general es mejor hacerlo —y si hay una forma mejor.
Si un hombre trabaja correctamente logrará hacer su trabajo cada vez mejor. Pero cuando una criatura bicerebral trabaja, no hay diferencia alguna entre su trabajo de ayer, de hoy y de mañana.
Mientras estábamos trabajando, ni un solo hombre trabajó como hombre. Pero para el
Instituto es esencial trabajar de un modo diferente. Cada uno debe trabajar para sí mismo, ya que otros no pueden hacer nada por él. Si uno puede hacer, digamos, un cigarro como un
hombre, uno ya sabe cómo hacer una alfombra. Al hombre le es dado todo el aparato
necesario para hacer cualquier cosa. Todo hombre puede hacer cualquier cosa que otros
pueden hacer. Si uno puede, todos pueden. El genio, el talento, todo eso es un disparate. El
secreto es sencillo; hacer las cosas como un hombre. Quien puede pensar y hacer las cosas
como un hombre, puede, de inmediato, hacer igualmente bien una cosa como otro que la ha
estado haciendo durante toda su vida, pero no como un hombre. Lo que uno ha tenido que
aprender durante diez años, otro lo aprende en dos o tres días y, entonces, lo hace mejor que
aquel que pasó su vida haciéndolo. He conocido gente que, antes de aprender, trabajaron toda su vida pero no como hombres; pero, cuando aprendieron, fácilmente podían hacer tanto el trabajo más fino como el más burdo, trabajo que nunca antes habían visto siquiera. El secreto es pequeño y muy fácil: uno debe aprender a trabajar como un hombre. Y eso sucede cuando un hombre hace una cosa y, al mismo tiempo, piensa en lo que está haciendo y estudia cómo debiera hacerse y mientras lo hace, se olvida de todo; de su abuela, su abuelo y de su cena.
Al principio, es muy difícil. Les daré indicaciones teóricas de cómo trabajar, el resto
dependerá de cada individuo. Pero les advierto que les diré solamente tanto como pongan en práctica. Mientras más sea puesto en práctica, más les diré. Aun cuando la gente trabaje de este modo por sólo una hora, hablaré con ellos tanto como sea necesario, hasta veinticuatro horas, si es necesario. Pero aquellos que continúen trabajando como antes, ¡al diablo con ellos!
Como dije, la esencia del trabajo correcto de un hombre consiste en el trabajo al unísono de
los tres centros: motor, emocional e intelectual. Cuando los tres trabajan juntos y producen
una acción, esto es el trabajo de un hombre. Hay mil veces más valor aun en lustrar el piso
como debiera hacerse que en escribir veinticinco libros. Pero antes de empezar a trabajar con los tres centros y de concentrarlos en el trabajo, es necesario preparar cada centro por
separado, de manera que cada uno pueda concentrarse.
Es necesario entrenar el centro motor para que trabaje con los otros. Y uno tiene que recordar que cada centro consiste de tres partes.
Nuestro centro motor está más o menos adaptado.
El segundo centro, en lo referente a dificultades, es el centro intelectual y el más difícil es el emocional. Nosotros ya empezamos a lograr algo en las cosas pequeñas con nuestro centro motor. Pero ni el centro intelectual ni el emocional pueden concentrarse en modo alguno.
Lograr reunir los pensamientos en una dirección deseada no es lo que se quiere. Cuando lo
logramos, se trata de una concentración mecánica, la cual todos pueden tener, y no de la
concentración de un hombre. Es importante saber cómo no depender de las asociaciones y,
por tanto, empezaremos con el centro intelectual. Ejercitaremos el centro motor prosiguiendo con los mismos ejercicios que hemos hecho hasta ahora.
Antes de seguir adelante, sería útil aprender a pensar según un orden definido. Que cada uno tome un objeto. Que cada uno de ustedes se haga preguntas relacionadas con tal objeto y las responda de acuerdo con su conocimiento y con su material:

1) Su origen
2) La causa de su origen
3) Su historia
4) Sus cualidades y atributos
5) Objetos conectados y relacionados con él
6) Su uso y Aplicación
7) Sus resultados y efectos
8) Lo que el objeto explica y prueba
9) Su fin o su futuro
10) La opinión de usted y la causa y motivos de ésta.
Por lo general nuestros pensamientos son enteramente subjetivos y parciales, además de estar formados por una suerte de periferia de las cosas. En mi opinión luego de formularse las 9 preguntas acerca del objeto, recién allí uno puede realizar una pregunta propia, o punto de vista propio, es decir desde si, es por eso que vemos que allí en el punto 10 termina y nace una octava, de acuerdo a la naturaleza externa de las cosas. .

sábado, 12 de diciembre de 2009

ESTADOS DE CONSCIENCIA

¿Estamos despiertos?
Alfred Orage


¿Cómo nos podríamos probar a nosotros mismos, en un momento cualquiera, que no estamos dormidos y soñando? Las circunstancias de la vida son a veces tan fantásticas como las de los sueños, y cambian con la misma rapidez. ¿Qué pasaría si nos despertáramos y encontrásemos que nuestra vida despiertos es un sueño, y que nuestro dormir y soñar son sólo sueños dentro

de ese sueño?

Hay una doctrina tradicional, generalmente asociada a la religión, pero que antes y ahora ha sido tema recurrente en la literatura, que dice que nuestro estar despierto habitual no es realmente estar despierto. No es el sueño nocturno, ciertamente, y tampoco es sonambulismo o caminar dormido, pero es, según la tradición, una manera especial de dormir comparable a un trance hipnótico en el cual, sin embargo, no hay hipnotismo sino solamente sugestión o autosugestión. Primero nos dice que, desde el momento del nacimiento y antes, estamos bajo la sugestión de que no estamos totalmente despiertos, y a nivel universal es sugerido a nuestra consciencia que debemos soñar el sueño de este mundo, tal como lo sueñan nuestros padres y amigos. Los niños pequeños, es notorio, encuentran difícil distinguir a primera vista entre esta fantasía, o sea sus sueños de día, y el sueño en el que viven sus padres y que ellos llaman realidad. Más tarde, en la niñez, cuando la sugestión original ha sido incorporada, la autosugestión nos mantiene en este estado más o menos continuamente. Nuestros amigos y vecinos, y todos los
objetos que percibimos, actúan como soporíficos y sugestiones de sueño. Nunca más, como ocurrió en nuestra niñez, ponemos en duda lo que nuestros ojos nos muestran como la realidad de este mundo. Estamos totalmente convencidos de que es no sólo real, sino que no hay otra realidad. Soñamos sin poner en duda que estamos despiertos.

La religión, obviamente, presupone que la vida terrestre es un modo de dormir desde el cual es posible despertar a la vida eterna. El Nuevo Testamento, por ejemplo, constantemente usa las imágenes de dormir y despertar. De acuerdo a los Evangelios y a las Epístolas, nos dormimos con Adán y despertamos con Cristo, y la Doctrina nos dice en forma repetitiva que deberíamos esforzamos por despertar desde nuestro estado de vigilia presente y «nacer de nuevo». En la literatura han explotado esta idea lbsen y H. G. Wells entre otros escritores. La obra de teatro de Ibsen "Cuando los Muertos Despertamos", y la novela de Wells "El Durmiente Despierta", suponen en sus propios títulos que los seres humanos estamos dormidos; pero que podemos despertar.
Es naturalmente difícil, por supuesto, convencernos de que estamos dormidos. Una persona dormida, en la mitad de un sueño, no puede despertarse por sí misma. El sueño puede ser tan desagradable que lo despierta naturalmente o se le debe remecer para que despierte. Muy rara vez nos podemos despertar voluntariamente. Es aún más difícil hacerlo desde un sueño hipnótico. Y si es difícil despertar a voluntad de estos estados de sueño leve, podemos imaginar la dificultad de despertar voluntariamente del profundo dormir y soñar de nuestra vigilia normal.
¿Pero, cómo convencernos a nosotros mismos de que realmente estamos en un sueño cuando nos parece que estamos en verdad despiertos? Comparando los dos estados de consciencia principales que conocemos y observando sus similitudes, ¿cuáles son las características más destacadas de nuestro dormir ordinario, tal como las conocemos a través de los sueños que recordamos? El sueño ocurre, es decir, nunca lo iniciamos deliberadamente ni creamos sus figuras y eventos. En esto se parece a la vida en vigilia, por cuanto no predeterminamos nuestras experiencias, ni creamos o inventamos las personas ni los eventos con que nos encontramos día a día.

Otro elemento común de nuestro dormir y nuestra vigilia es la variabilidad de nuestra conducta. A veces nos horrorizamos o nos sentimos complacidos recordando cómo nos comportamos en determinado sueño. Es verdad que cualquiera que haya sido nuestra conducta, humillando o halagando nuestro orgullo, no lo habríamos podido hacer de otra manera. Nuestro disgusto o satisfacción es solamente un resultado de la presunta revelación de nuestro ser inconsciente. ¿Pero cómo, fundamentalmente, estos hechos difieren de lo que ocurre en nuestro sueño del estado de vigilia? En el soñar despierto también alternamos entre una lamentable o una buena imagen de nosotros mismos, no por una decisión predeterminada sino porque así sucede, y nuestro desagrado o satisfacción es igualmente contingente en el efecto que el episodio tiene sobre nuestro orgullo. Pero, ¿podemos decir verdaderamente y a priori que, sea lo que sea que pase, deberíamos comportamos así y asá y no de otra forma? ¿No estamos sujetos a la sugestión del momento, siendo proclives a dejarnos alejar de nuestra resolución por la ira, envidia o entusiasmo? Exactamente como en un sueño nocturno, nuestra vida en vigilia siempre nos toma por sorpresa, y nos comportamos constantemente como ni siquiera imaginamos que podríamos hacerlo. Tampoco, mirando en retrospectiva, podemos realmente decir que lo habríamos hecho mejor o peor en una situación pasada. Si se repitiera, no tendríamos duda alguna de poder hacerlo mejor. Pero tomándola tal como fue, con nosotros tal como éramos en ese momento, no habría sido diferente de lo experimentado en un sueño nocturno.

El examen serio de los paralelismos existentes entre los estados de sueño y vigilia revela muchas más similitudes. Sólo se necesita mencionar una más: la manera en que nuestra memoria recuerda los dos estados es muy semejante. Es cierto que de nuestro estado de vigilia conservamos los recuerdos de manera más o menos continua, mientras que nuestra vida de sueños es una serie de recuerdos discontinuos. Aparte de esta diferencia específica, nuestra facultad de memoria parece comportarse de la misma manera en ambos tipos de experiencia. Todos sabemos lo difícil que es evocar a voluntad un sueño de la noche anterior, por vívido que haya sido y aunque todos sus detalles hayan estado en nuestra mente al despertar. En un instante desaparece por completo, sin dejar rastros. La memoria de lo vivido en nuestro estado de vigilia no es tan engañosa ni caprichosa en cuanto a sus características principales, pero ¿es tan vivido hoy día un recuerdo de ayer? Vimos claramente miles de objetos, probablemente incluso les prestamos atención. Escuchamos conversaciones, hablamos, vimos hombres y cosas en las calles, leímos libros o periódicos, escribimos cartas, comimos y bebimos, e hicimos o percibimos una cantidad, que nadie puede enumerar, de objetos y actos. Esto ocurrió apenas ayer, fue el vívido sueño despierto de ayer. ¿Cuántos de estos detalles permanecen en nuestra memoria hoy día? ¿Cuántos podríamos recordar si nos esforzáramos? Tan completamente como los sueños nocturnos, la masa de sueños despiertos cae en el olvido de nuestro inconsciente.

Puede temerse que haya algo mórbido en las especulaciones anteriores, y que realizar un esfuerzo por ver nuestra vida despiertos como si fuera sólo una forma especial de dormir, debería disminuir la importancia que ella tiene para nosotros, y viceversa. Pero esta actitud hacia un posible y probable hecho es en sí misma mórbidamente tímida. La verdad es que así como en los sueños nocturnos el primer síntoma del despertar es la sospecha de que estamos soñando, el primer síntoma del despertar del estado de vigilia -el segundo despertar de la religión- es la sospecha de que nuestro estado de vigilia presente es como estar soñando. Darnos cuenta de que estamos dormidos es estar a punto de despertar, y estar enterados de que estamos sólo parcialmente despiertos es la primera condición para que logremos estar más plenamente despiertos.


A. R. Orage